Eridán
el que oye el mundo
Un niño de Chamizo que oye lo que nadie más oye: el mundo entero, sonando. Pierde su pueblo de un golpe y, en la ciudad de los árboles, aprende por fin lo que es.
Niño → aprendiz
Libro primero · Leer
Oír · Escuchar · Callar
El primer libro, capítulo a capítulo: cada uno con su arte, su banda sonora y, en los primeros, su novela gráfica. El prólogo ya se puede leer; el resto va llegando.
El libro, capítulo a capítulo
Cada capítulo trae su lámina y su pieza de banda sonora original. El prólogo ya está publicado en texto; los demás se irán abriendo uno a uno. Donde veas ▚ Cómic, ese capítulo ya se puede leer entero en la novela gráfica.

Capítulo 10
♪ Cuatro notas tristes Instrumental

Capítulo 11
♪ La ardilla dorada Instrumental

Capítulo 12
♪ Lengua de bosque Instrumental

Capítulo 13
♪ ¿Qué oyes? Instrumental

Capítulo 14
♪ La presa Instrumental

Capítulo 15
♪ El deshielo Cantada

Capítulo 16
♪ La ciudad de los árboles Instrumental

Capítulo 17
♪ La ballena que no existía Instrumental

Capítulo 18
♪ Brote Nuevo Cantada

Capítulo 19
♪ La exaltada Instrumental

Capítulo 20
♪ La canción de la bienvenida Cantada

Capítulo 21
♪ La acólita Instrumental

Capítulo 22
♪ Lo que el Silencio se llevó Instrumental

Capítulo 23
♪ El viento de abajo Instrumental

Capítulo 24
♪ Vael Ouran Instrumental

Capítulo 25
♪ La nota limpia Instrumental

Capítulo 26
♪ El camino Instrumental

Capítulo 27
♪ La agente Instrumental

Capítulo 28
♪ El Pollo en el Caldero Cantada

Capítulo 29
♪ El golpe (la bienvenida, rota) Cantada

Capítulo 30
♪ Dos que salen al camino Cantada
El compendio · Personajes
El reparto coral de El bosque que escucha. Toca a los tres protagonistas para recorrer su evolución, de la primera imagen a la última.
Eridán
el que oye el mundo
Un niño de Chamizo que oye lo que nadie más oye: el mundo entero, sonando. Pierde su pueblo de un golpe y, en la ciudad de los árboles, aprende por fin lo que es.
Niño → aprendiz
Lyle
la que camina al gris
La amiga de los veranos, de pelo rojo fuego. El Silencio la encuentra y la vacía; de compañera pasa a marcar el norte de la saga. Solo el pelo le sigue ardiendo.
Compañera → vaciada
Saria
la que ve
Guardiana élfica de mirada antigua que ve cosas que no están. La familia que Eridán encuentra cuando lo ha perdido todo.
Guardiana · vidente
Ayjhu
la madre
La madre elfa de Eridán, que se tiñó el pelo y escondió quién era para vivir entre humanos. Le hereda el colgante verde y el don de escuchar.

Lania
la madre adoptiva
Campesina de manos ásperas y bondad terca que recogió a Eridán recién nacido y lo crió como suyo en Chamizo.

Alvhen
el luthier
Artesano viajero de laúdes y soñador de verdades: sus manos tallaron la flauta y el primer instrumento de Eridán.

Elven
el amigo
El amigo humano de los veranos junto al río: cara redonda, pelo negro rebelde imposible de peinar y una sonrisa tímida y bromista.

Narsuyd
el maestro de música
Elfo viejísimo y amargo, guardián de la sala de música de Nve Asari; bajo el gesto agrio esconde una tristeza antigua e inmensa.

Freyhill
el mentor
Maestro de armas élfico, robusto y risueño, de pelo verde eléctrico y una cicatriz vieja; entrena a Saria como a una hija.

Phyrra
la matriarca
Anciana del concejo de Nve Asari, de calma terrible y autoridad fría: sus ojos, quietos e insondables, no dejan ver nada detrás.

Velis
la canalizadora
Elfa joven de mandíbula apretada, capaz de hacer florecer y marchitar una rama con las manos; orgullosa y dolida, mide su fuerza contra la de Eridán.

Nayru
el del Brote
Elfo joven y vivaz de pelo turquesa, la primera cara amable que recibe a Eridán en la fiesta del Brote Nuevo.

La Maestra
la que afina el mundo
Una mujer de gris, de quietud inquietante, que escribe con una caligrafía siempre idéntica. Al final del camino, Eridán la reconoce demasiado tarde.
El compendio · Lugares
De la aldea de barro a la ciudad colgada de las copas, y del refugio del bosque al claustro gris. Toca cualquiera para verlo en grande.

Chamizo
la aldea del río
El pueblo de barro a la orilla del Frok donde crece Eridán; a su entrada, un roble viejo y solitario, único árbol grande en kilómetros a la redonda.

El río Frok
los veranos de la infancia
El río manso y claro de la niñez, con su gran roca plana en mitad de la corriente y un martín pescador azul cruzando el agua como una flecha.

Nve Asari
la ciudad de los árboles
Casas encajadas en las copas de árboles colosales, puentes de cuerda tejiendo el aire y luces como frutas azules que se encienden solas al caer la tarde.

La casa-árbol de Saria
el refugio
Una pieza redonda que abraza un tronco vivo, con las colecciones del bosque ordenadas por todas partes: huesos blanqueados, plumas, semillas, piedras de río.

La sala de música
el árbol hueco
El interior de un árbol vaciado de tres pisos donde cuelgan cientos de instrumentos; al fondo, cubierto de polvo, un laúd hermoso que espera a quien lo merezca.

La cámara del obelisco
el secreto de los Antiguos
Una sala excavada entre raíces gigantes donde se alza un monolito de piedra negra sin junturas, más alto que tres personas, antiquísimo y sobrecogedor.

La grieta del viento de abajo
lo que duerme abajo
En el nivel más bajo de la ciudad-bosque, una grieta tapiada con tablones clavados hace generaciones, de la que sube un aire tibio y antiquísimo.

La casa gris
el claustro de la Maestra
Un patio de piedra con pasillos idénticos que no llevan a ninguna parte, celdas iguales, todo drenado de color y con una quietud de cementerio.

El reino de Garuga
el mundo gris del sur
Un reino humano empobrecido de caseríos de barro frío y filas de gente harapienta ante un granero: el mundo al que baja el camino al final del libro.

El Pollo en el Caldero
la taberna del camino
Una taberna fea y acogedora, con su lumbre y su rincón de sombra junto a la ventana, donde a veces se cuela un frío que no debería estar ahí.
El compendio · Objetos
Los instrumentos y las reliquias del primer libro. Cada uno carga una historia; algunos, un presagio.

El colgante
la piedra-gota verde
Una piedra verde en forma de gota engarzada en plata ennegrecida, que late con un brillo tibio como una brasa lejana. La herencia de Ayjhu.
leitmotiv de la saga
El laúd de Lyle
el regalo
Un pequeño laúd de viaje de mástil algo torcido, hecho a mano por manos novatas, con un nombre tallado a cuchillo en el reverso de la caja.

La lira coja
de Ayjhu
Una lira pequeña y vieja a la que le falta una cuerda: bella y rota, gastada por los años y por los dedos. Duelo y memoria hechos madera.

La flauta Milyel
el primer instrumento
La flauta travesera de palo de rosa que talló Alvhen, con la veta a la vista y lustrada por el uso. El primer instrumento de Eridán.

La Mano de Kragur
la utilería del miedo
Una máscara de madera sin boca, un guante de hierro rematado en garras y una mano blanca pintada sobre el cuero: los que entran a vaciar los pueblos.